Para 2026, el análisis tomó como referencia el domingo 2 de agosto y datos correspondientes al periodo de septiembre de 2025 a agosto de 2026, considerando conexiones dentro de una ventana máxima de seis horas.

En términos globales, el Aeropuerto de Estambul, Turquía, que ocupaba la segunda posición en 2025 avanzó y encabeza el ranking de OAG 2026. El aeropuerto cuenta con conexiones potenciales hacia 337 destinos internacionales y tiene a Turkish Airlines como principal aerolínea, con 80% de la capacidad. Le siguen London Heathrow, en Reino Unido, y Ámsterdam Schiphol, en Países Bajos.

Kuala Lumpur, Malasia, ocupa el cuarto puesto, mientras que Chicago O’Hare se posicionó en el quinto lugar y es el aeropuerto mejor conectado de América con 308 destinos. Chicago O’Hare también encabeza el ranking de los 25 megahubs domésticos, seguido por Atlanta y Dallas/Fort Worth. El aeropuerto registró 227 destinos nacionales y 83,647 conexiones potenciales durante el día de mayor actividad. Atlanta, por su parte, es señalado por OAG como el aeropuerto con mayor capacidad del mundo y ocupa el segundo lugar del listado doméstico estadounidense.

Para leer las principales noticias turísticas de la semana, suscribite a nuestro newsletter de los viernes.

Latinoamérica cuenta con un solo aeropuerto dentro de los 20 megahubs más conectados del mundo: el Aeropuerto Internacional El Dorado de Bogotá, Colombia, que ocupa el lugar 13 del ranking global elaborado por OAG en su edición 2026. El Dorado se consolidó además como el principal megahub de Latinoamérica, seguido por el Aeropuerto Internacional de Tocumen, en Panamá, que ocupa el segundo lugar regional y el puesto 34 mundial. A continuación se ubica el Aeropuerto Internacional Benito Juárez de la Ciudad de México.

Después de Bogotá, Panamá y México, el listado latinoamericano coloca al Aeropuerto Internacional de Sao Paulo-Guarulhos, Brasil, en el cuarto lugar regional y 47 mundial; Lima, Perú, en el quinto regional; Santiago de Chile, en el sexto; San Juan, Puerto Rico, en el séptimo; Buenos Aires, Argentina, en el octavo; Río de Janeiro, Brasil, en el noveno, y Medellín, Colombia, en el décimo.

Los resultados ofrecen una visión de la conectividad aérea internacional a partir de las operaciones programadas y las posibilidades de conexión, más que una medición directa del volumen total de pasajeros o de la capacidad física de cada aeropuerto.