El informe señala las oportunidades y estrategias de economía circular que permiten mantener la competitividad, mejorar la eficiencia y operar de manera más responsable a medio y largo plazo. Se estima que los alojamientos turísticos son responsables de 260 millones de toneladas de emisiones de CO2 al año1, una cifra considerablemente alta. Dado que alrededor del 70% de estas emisiones provienen de la producción, el transporte y la eliminación de los bienes y servicios de los que dependen los hoteles y consumen los huéspedes, las decisiones de compra y operación tienen el potencial de transformar cadenas de suministro enteras.
Los hoteles se enfrentan a múltiples barreras individuales y también sistémicas. El informe señala diez desafíos principales, entre los que destacan: la falta de infraestructuras de reciclaje adecuadas en muchos destinos turísticos, que provoca que la separación de residuos en los hoteles no alcance todo su potencial; barreras de comportamiento, como el cambio cultural en relación con el cambio climático; la ausencia de una visión compartida de la circularidad en el industria hotelera, que dificulta que las soluciones sostenibles escalen más allá de hoteles o cadenas.
El informe se basa en la experiencia de Iberostar, una cadena hotelera con más de 100 hoteles en 14 países, que muestra cómo se están abordando algunos de estos retos en las operaciones del día a día. La empresa ha creado equipos dedicados centrados en la separación, medición y análisis de residuos. Paralelamente, utiliza herramientas de inteligencia artificial en las cocinas de más de 60 hoteles para controlar y reducir el desperdicio de alimentos, lo que ayuda a comprender mejor dónde se producen las pérdidas y cómo se pueden evitar. Además, se están realizando esfuerzos para integrar la circularidad en las decisiones de compra, el diseño de los hoteles y la experiencia tanto de los huéspedes como de los empleados, así como en las operaciones diarias. En conjunto, estas medidas han contribuido a una reducción de más del 80 % de los residuos enviados a vertederos desde 2021.
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Sin embargo, la experiencia ha demostrado que para avanzar es preciso contar con el apoyo de los actores locales así como con infraestructuras, políticas y colaboraciones, y que la circularidad sistémica no puede lograrse solo con acciones individuales de los agentes a lo largo de la cadena de valor. El informe identifica cinco áreas estratégicas para avanzar hacia la economía circular: Compras circulares, Operaciones circulares, Entorno construido circular, Cultura empresarial y experiencias circulares y destinos circulares.
Gloria Fluxà, vicepresidenta & Chief Sustainability Officer en Grupo Iberostar, explica: “Hace cuatro años iniciamos un ambicioso proyecto para reducir los residuos que enviamos al vertedero e introducir la circularidad en nuestras operaciones. No se trataba de un proyecto aislado, sino de un cambio fundamental en la forma de gestionar nuestro negocio. Esto implicó alinear las prioridades estratégicas internas, los objetivos comerciales e incentivos. Creemos que así es como comienza el cambio sistémico: no con una sola gran decisión, sino con miles de pequeñas elecciones alineadas en la misma dirección. La transición hacia una industria hotelera circular requerirá ir más allá de los esfuerzos individuales y comprometerse con acciones colaborativas en diferentes áreas para implementar un cambio sistémico. Sólo entonces podremos escalar el impacto positivo y fortalecer la competitividad y el futuro de nuestro sector”.


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