Las nuevas condiciones tienen vigencia desde el 3 de mayo y rigen para nuevos compradores. Quienes ya adquirieron  pasajes antes de la fecha mencionada mantendrán las condiciones vigentes al momento de la compra. En los vuelos internacionales no habrá ningún cambio.

El objetivo es ofrecer una tarifa que compita con la que ofrecen las low cost en las que prima la segmentación de servicios: el pasajero paga solo por los servicios deseados o que quiere utilizar, desde el equipaje hasta la reserva de asiento o la comida a bordo. Se busca ofrecer tarifas más competitivas, especialmente para el segmento corporativo o viajeros de corta estancia que no requieren trasladar grandes volúmenes de carga.

Actualmente, tanto la tarifa Promo como la Base solo permiten viajar con un artículo personal de hasta 3 kilos, una mochila pequeña o un bolsito que debe poder acomodarse debajo del asiento. En caso de optar por tarifas económicas y llevar equipaje se deberá abonar, como servicio adicional,  un costo extra de 42.350 pesos.

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Este precio es válido para equipaje despachado de hasta 15 kilos. A partir de la tarifa Plus, el carry on ya estará incluido en el costo.

La medida no es aislada: ante el aumento del precio del petróleo por el conflicto en Medio Oriente, y el consecuente encarecimiento del jet fuel, Aerolíneas decidió aplicar de forma temporal un recargo por combustible en sus pasajes, que ascendió a $7.500 por tramo para los vuelos nacionales y a un rango de entre USD 10 y USD 50 en el caso de los internacionales.

A su vez, en noviembre pasado, Aerolíneas Argentinas había anunciado la implementación del cobro por la selección anticipada de asientos en sus vuelos. Hasta ese momento era la única del tipo legacy en la región que no cobraba por este servicio. Con ello, se apunta a mejorar la eficiencia operativa y fortalecer la sustentabilidad económica.