Durante más de cuatro décadas, las áreas protegidas de Itaipu Binacional han desempeñado un papel fundamental en la conservación de la biodiversidad, la restauración forestal y el fomento de la sostenibilidad regional. Este sábado 27 de junio, la empresa celebró el hito histórico de 42 años desde la creación de dichas áreas protegidas.

Estos más de cuarenta años de dedicación ambiental consolidan a Itaipu como un referente mundial en sostenibilidad y como un modelo de empresa integrada con políticas socio ambientales. Los resultados alcanzados por los equipos técnicos de la entidad binacional demuestran su papel estratégico en la construcción de un futuro resiliente, conjugando la seguridad energética con el respeto por la vida.

Desde el inicio de las labores de restauración forestal en la Franja de Protección y los Refugios Biológicos, Itaipu ha registrado la plantación de más de 24 millones de árboles nativos en la región, contabilizando únicamente la margen brasileña. Este enfoque en la flora se ha desarrollado paralelamente a estrategias de cría de fauna silvestre.

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Desde la histórica Operación Mimba-Kuera —que permitió rescatar animales silvestres durante el llenado del embalse en la década de 1980—, Itaipu se ha consolidado como un centro de conservación de referencia. Actualmente, la entidad lleva a cabo proyectos de cría en cautividad, reintroducción de especies e investigación ecológica, al tiempo que brinda apoyo continuo a organismos ambientales para la atención veterinaria de la fauna local.

Entre los logros clave destacan un aumento de casi el triple en la diversidad de especies forestales dentro de la Franja de Protección y la creación del programa de cría de águilas harpías más grande del mundo. También cabe destacar el papel protagonista en la restauración del Bosque Atlántico en Paraná. Según datos de la ONG SOS Mata Atlântica, Itaipu contribuyó a aproximadamente un tercio de la recuperación total de este bioma observada en el estado de Paraná, en Brasil.

También, el Refugio Biológico Binacional Maracaju (Mbaracayú) destaca la fortaleza del trabajo colaborativo entre profesionales brasileños y paraguayos en iniciativas de restauración forestal en el sur de Mato Grosso do Sul. El sitio también desempeña un papel clave en la participación pública a través de visitas institucionales, reforzando iniciativas esenciales de educación ambiental en la región fronteriza.