El Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI) Europa, Airlines for Europe (A4E) y la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) publicaron conjuntamente una carta abierta el 29 de junio instando a los gobiernos a abordar los desafíos operativos antes del despliegue del nuevo sistema fronterizo cuya mala implementación podría poner en riesgo 41 millones de llegadas y 45.400 millones de dólares en gasto turístico. El nuevo Sistema de Entradas y Salidas (EES) de la Unión Europea ha generado un impacto negativo al ecosistema aeronáutico, ya que los controles de ingreso provocan largas filas demorando las operaciones aéreas y perdidas de vuelos a los pasajeros.

El EES, una de las reformas más importantes de la Unión Europea en materia de gestión de fronteras, sustituye el sellado manual de pasaportes para los viajeros extracomunitarios que entren y salgan del espacio Schengen. El sistema registra digitalmente los datos biométricos de los viajeros, incluyendo huellas dactilares e imágenes faciales, junto con la información de entrada y salida, con el objetivo de mejorar la seguridad fronteriza, combatir la migración irregular y agilizar los futuros cruces fronterizos.

Aunque el sector turístico en general apoya los beneficios a largo plazo del sistema, el WTTC advierte que su implementación debe gestionarse cuidadosamente para evitar consecuencias no deseadas para viajeros y empresas. “El sector de viajes y turismo apoya plenamente la modernización de las fronteras europeas y el refuerzo de la seguridad, pero una implementación inadecuada con personal insuficiente, preparación inadecuada, equipos poco fiables, flexibilidad operativa limitada y mala comunicación a viajeros puede crear graves cuellos de botella en los pasos fronterizos”.

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El sector de viajes y turismo sigue siendo uno de los sectores económicos más importantes de Europa. Según el WTTC, esta industria aportó aproximadamente 3 billones de dólares estadounidenses a la economía europea en 2025 y generó 40,7 millones de empleos.