Pero en río revuelto siempre surgen propuestas a contramano pretendiendo llevar agua a molinos propios desconociendo que la crisis afecta a todos los actores de la industria de viajes, compañías aéreas, agencias de viajes, operadores, cruceros y hoteles principalmente.

En tiempos de cuarentena buscar enfocar la atención en generar nuevos conflictos no parece muy buena idea y mucho menos puede considerarse una buena política de gestión si estas van acompañadas de veladas amenazas.

Aunque las propuestas vengan disfrazadas de buenas intenciones estas no son oportunas en el momento actual si se combinan con el propósito de reflotar viejas demandas que no se justifican, mucho menos con los argumentos utilizados en las mismas.

Nos imaginamos el tremendo potencial que tendrían las compañías aéreas, las agencias y operadoras unidas en un trabajo conjunto con proyectos y demandas formales y bien cimentadas pero eso, inexplicablemente no ocurre. Tratemos de aprender para mejor en este mal momento que nos tiene en modo hogar esperando que las cosas vuelvan a la normalidad sin perjudicar a ningún sector o protagonista de la industria.