Otras situaciones que incomodan son levantarse del asiento antes de que el avión se detenga (25%) o pedir cambios de asiento (12%). En cuanto a la ayuda con el equipaje de mano, un 43% afirma que su disposición a ayudar depende de la persona o de la situación, mientras que un 35% asegura que ayudará siempre.

Respecto a la convivencia a bordo, el 56% de los viajeros opta por compartir los reposabrazos con otros pasajeros, una tendencia especialmente elevada entre los mayores de 55 años (62%). Desde la experiencia sensorial, el 78% identifica al mal olor corporal como lo peor por encima de los malos olores del baño (11%) o los perfumes intensos (8%).

Por último, el estudio ha apuntado que ante la posibilidad de socializar durante el trayecto, el 36% de los viajero reconoce que prefiere cortar la conversación lo más rápido posible, mientras que el 46% de los jóvenes de entre 18 y 24 años se muestra más abierta a entablar conversación.

Para leer las principales noticias turísticas de la semana, suscribite a nuestro newsletter de los viernes.

Fuente: Agenttravel.es