La campaña global de un año de duración tiene como objetivo redefinir qué hace que un destino sea emblemático y demostrar cómo las inversiones en turismo crean empleos, transforman comunidades y dan forma al futuro de los viajes.
El lanzamiento de la campaña “Las Siete Maravillas Contemporáneas del Mundo” sucede a otra acción similar de hace casi 20 años atrás, convertida en su momento en una de las mayores iniciativas de participación pública en la historia del turismo contabilizando más de 600 millones de votos que eligieron las Siete Maravillas del Mundo posicionando destinos como Machu Picchu y el Cristo Redentor.
En lugar de celebrar únicamente los monumentos construidos hace siglos o milenios, el WTTC invita al mundo a reconocer los lugares emblemáticos creados desde 1801: lugares que han transformado ciudades, inspirado inversiones, generado empleo y cambiado para siempre la forma en que la gente viaja.
Para leer las principales noticias turísticas de la semana, suscribite a nuestro newsletter de los viernes.
El WTTC representa al sector privado mundial de viajes y turismo, cuyos miembros, en conjunto, apoyan una industria que genera alrededor del 10 % del PIB mundial y uno de cada diez empleos en todo el mundo. Para el Consejo, los lugares más emblemáticos del mundo son más que atracciones turísticas: son motores económicos.
La campaña busca identificar destinos donde inversiones visionarias han revitalizado comunidades, fortalecido negocios locales, realzado marcas nacionales e inspirado a millones de viajeros. El 7 de julio se abrió la presentación de candidaturas a nivel mundial. El 7 de enero de 2027, el WTTC anunciará 70 candidatos antes de invitar al público a votar. El 7 de abril, la lista se reducirá a 30 finalistas, y las siete Maravillas Contemporáneas del Mundo se darán a conocer el 7 de julio de 2027.
A diferencia de las listas tradicionales centradas principalmente en los logros arquitectónicos, el WTTC también tendrá en cuenta la contribución al turismo, el impacto económico, el desarrollo del destino, el valor para la comunidad y la influencia a largo plazo.
En otras palabras, la próxima maravilla contemporánea del mundo no se juzgará simplemente por su apariencia. Se juzgará por cómo ha cambiado la vida de las personas que viven a su alrededor y de los millones de personas que se sentirán inspiradas a visitarla. Se podrá participar de la campaña ingresando a


Comentarios