Hasta ahora, el sistema permitía reservar temporalmente una entrada antes de efectuar el pago. Con el nuevo modelo, la asignación del boleto estará directamente vinculada al pago confirmado.
Una vez seleccionado un cupo disponible, el usuario dispondrá de 15 minutos para completar la operación. Si el pago se realiza dentro de ese plazo, la entrada será emitida a nombre del visitante. En caso contrario, el cupo regresará automáticamente al sistema y podrá ser adquirido por otra persona.
El cambio busca evitar que las reservas pendientes de pago reduzcan artificialmente la disponibilidad de entradas. Bajo el sistema anterior, los usuarios disponían de hasta tres horas para completar el pago.
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La modificación responde también a los resultados de una auditoría que analizó 209.051 transacciones de reserva realizadas a través de ocho empresas turísticas. De ese total, 131.626 fueron canceladas, equivalentes al 62,96%, mientras que 73.956 operaciones, el 35,38%, terminaron con el pago correspondiente.
La elevada proporción de reservas canceladas generaba una diferencia entre la demanda aparente y la cantidad de entradas efectivamente adquiridas. Con el nuevo mecanismo se busca reflejar con mayor precisión la disponibilidad real de cupos y facilitar la planificación de los viajeros.
El procedimiento se simplificará en cuatro pasos: selección de la entrada, confirmación del pago, asignación del cupo y emisión del boleto personalizado.
Para el Camino Inca también se aplicará el requisito de pago confirmado y la identificación de cada visitante, manteniendo la participación de los operadores especializados.
El nuevo sistema apunta a mejorar la gestión de los accesos a Machu Picchu y el Camino Inca, facilitando un mayor control sobre los cupos disponibles y el flujo de visitantes.


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