El servicio de habitaciones atraviesa un proceso de transformación a medida que los huéspedes se acostumbran a entregas más rápidas, pedidos a través de dispositivos móviles, precios transparentes y la posibilidad de realizar un seguimiento en tiempo real.
Para algunos viajeros, esperar 45 minutos a que un camarero llegue con una mesa rodante resulta menos atractivo que recibir rápidamente la comida en un envase práctico. Al mismo tiempo, la escasez de mano de obra y el aumento de los costos operativos llevan a los hoteles a reconsiderar la viabilidad del modelo tradicional de room service.
Una de las tendencias es avanzar hacia una experiencia más cercana al delivery, con platos preparados y envasados para facilitar su transporte y alternativas que permiten recibir el pedido directamente en la habitación o retirarlo en el restaurante del hotel.
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Profesionales del sector describen este proceso como una reinvención y no como el abandono del servicio. Desde la pandemia, las prioridades se han desplazado hacia la comodidad, la rapidez y una experiencia más sencilla para el huésped.
El desafío de hacer rentable el servicio
La rentabilidad continúa siendo uno de los principales desafíos. Para muchos hoteles, el servicio de habitaciones funciona más como una prestación adicional para el huésped que como una fuente significativa de ingresos.
En algunos casos, incluso puede generar pérdidas cuando se consideran los costos de personal, preparación, entrega y posterior retiro de bandejas o utensilios.
Los hoteles cuentan, sin embargo, con una ventaja: el restaurante y la cocina ya se encuentran dentro del establecimiento. El desafío aparece al momento de competir con restaurantes externos y plataformas de delivery, especialmente cuando el room service incorpora cargos adicionales elevados.
Frente a esta competencia, el objetivo pasa por convertir la opción de comer dentro del hotel en una alternativa sencilla y conveniente, combinando calidad gastronómica, precios razonables, rapidez en la entrega y claridad sobre el costo final.
Tecnología sin abandonar el servicio personalizado
La tecnología también está modificando la operación. Los pedidos mediante dispositivos móviles, tabletas disponibles en las habitaciones y plataformas digitales permiten agilizar el proceso, reducir errores y mejorar los tiempos de respuesta.
Sin embargo, los pedidos telefónicos continúan siendo relevantes para aquellos huéspedes que prefieren la interacción personal.
La capacitación cruzada y la flexibilidad de los equipos también ganan importancia. El servicio requiere coordinación entre cocina, personal de atención y otros sectores involucrados en la preparación y entrega de los pedidos.
Aunque las expectativas en cuanto a comodidad, rapidez y seguimiento han cambiado, el servicio de comidas en la habitación mantiene elementos que lo diferencian de una aplicación de delivery: la presentación, la atención personalizada y la hospitalidad pueden transformar una comida en parte de la experiencia de alojamiento y no simplemente en una transacción.
Material adaptado de una publicación de la revista Hotels.


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