El resurgimiento del virus en China constituye un nuevo llamado a la vigilancia sanitaria pues se produce en momentos en que muchas naciones están aliviando las restricciones motivadas por la enfermedad para revivir sus economías.

La situación de prevención y control de virus en la ciudad china se describió como "extremadamente grave" en una reunión del Comité Permanente del Partido Comunista de Beijing. El sitio web del Global Times del Partido Comunista dijo que 1.255 vuelos desde y hacia los dos principales aeropuertos de la capital fueron cancelados el miércoles por la mañana. El Aeropuerto de Beijing es el segundo más transitado del mundo en número de pasajeros.

Las cancelaciones de vuelos se encuentran entre una serie de limitaciones en los viajes dentro y fuera de la ciudad, especialmente en áreas de puntos críticos. Beijing había logrado erradicar las transmisiones locales del virus recientemente pero registró más de un centenar de casos nuevos desde fines de la semana pasada lo que aumentó el nivel de amenaza de nivel 3 a 2 motivando la cancelación de clases y requisitos más estrictos en el distanciamiento social.

Nueva Zelanda, luego de un poco más de una semana de declararse libre de virus, también está lidiando con un resurgimiento del virus en lo que el gobierno definió como un "fracaso inaceptable" por parte de los funcionarios de salud.

Desde que el virus surgió en China a fines del año pasado y se extendió por todo el mundo, ha habido más de 8 millones de casos confirmados y más de 441,000 muertes.