En todo el mundo, diversos escenarios gastronómicos combinan tradiciones centenarias con innovación global, desde platos vanguardistas a vibrantes puestos de comida callejera. Pero es en los hoteles donde el turismo culinario se convierte en uno de los motores más importantes de desarrollo. Los viajeros de hoy planifican viajes en torno a sabores, chefs, mercados e historias gastronómicas, convirtiendo los restaurantes de hoteles en verdaderas marcas gastronómicas que definen su identidad, cultura, crecimiento y potencial turístico.
La identidad culinaria ofrece a los hoteles un valioso producto turístico diferenciado y resiliente. Los viajeros que visitan un determinado destino por su gastronomía tienden a permanecer más tiempo, gastar más y hasta a conectar más profundamente con las comunidades locales. El turismo gastronómico es una herramienta estratégica de desarrollo económico a la vez de motivar nuevos viajes.
El sector de la hostelería de cinco estrellas y gran lujo está transformando sus espacios culinarios convirtiéndolos en focos de atracción para sus huéspedes incorporando incluso huertos propios que permiten combinar sabores sanos con sostenibilidad. En nuestro país, el gran Bourbon es el principal referente en turismo gastronómico de alta gama con el valor agregado de su huerta hidropónica. Su variada selección de platos ofrece una extensa experiencia culinaria, donde también se siente la influencia brasileña en la famosa feijoada presente en las propuestas de su tradicional buffet. La gastronomía se ha consolidado como el sello diferencial clave en el Gran Bourbon y convoca, tanto a locales como a turistas. Su alta cocina se integra como una extensión de la marca de lujo del hotel para garantizar una experiencia de excelencia superior.
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La gastronomía también ha demostrado ser eficaz para difundir los beneficios del turismo más allá de los productos turísticos traiciónales. Para el viajero gourmet, la gastronomía de alta gama no es solo un complemento, sino el eje central del viaje. Con ese objetivo, está dispuesto a invertir más para encontrar experiencias culinarias auténticas y de alta calidad capaces de transformar el viaje en un recuerdo inolvidable.


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