Un reciente informe de Boeing proyecta un mercado global de servicios de aviación de 4,9 billones de dólares para 2045, la entrega de más de 43.600 nuevos aviones comerciales y una demanda de más de 2,4 millones de nuevos profesionales de la aviación. Airbus, por su parte, llega a conclusiones similares en su propio informe de perspectivas de mercado a largo plazo, pronosticando una demanda de aproximadamente 43.400 nuevos aviones de pasajeros y de carga durante los próximos veinte años. 

Se considera igualmente que el tráfico de pasajeros se duplique aproximadamente en las próximas dos décadas en tanto que nuevos aviones sustituirán a modelos más antiguos y menos eficientes. Este crecimiento del mercado generará una demanda totalmente nueva sustentada por el segmento de clase media, el aumento de los viajes internacionales y mercados emergentes. Se pronostica que cientos de millones de personas que antes no podían permitirse viajar al extranjero comiencen a volar con regularidad en las próximas décadas convirtiendo a la aviación en parte esencial de sus vidas. Los destinos dependen cada vez más de conexiones aéreas fiables para atraer visitantes, inversiones, congresos y negocios internacionales. En este contexto, hoteles, complejos turísticos, cruceros, restaurantes, atracciones y centros de convenciones dependen de un servicio aéreo fiable. La aviación sigue siendo la base sobre la que se sustenta el turismo internacional.

También la aviación se ha vuelto cada vez más resiliente superando todo tipo de crisis y en cada ocasión la demanda de pasajeros se recuperó con más fuerza de la esperada. Esta resiliencia infunde confianza a los fabricantes en que el crecimiento a largo plazo continuará a pesar de las interrupciones que puedan surgir.

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En este escenario, el mayor reto del sector será formar a millones de profesionales aeronáuticos cualificados para dar soporte a un mundo en rápida evolución y cada vez más interconectado. Cada nueva aeronave entregada genera una larga cadena de actividad económica. Pilotos, tripulación de cabina, ingenieros, mecánicos, especialistas en software, expertos en logística, personal del aeropuerto, fabricantes, proveedores y profesionales del turismo pasan a formar parte del mismo ecosistema.

Boeing estima que para 2045 el mundo necesitará 674.000 nuevos pilotos, 728.000 técnicos de mantenimiento y más de un millón de nuevos tripulantes de cabina. 

Los pronósticos de Boeing y Airbus indican el rumbo de la economía global. Las naciones que inviertan en infraestructura aeronáutica, desarrollo de la fuerza laboral y tecnologías sostenibles estarán mejor posicionadas para beneficiarse de la próxima generación del turismo y el comercio mundial.