El primero de ellos, denominado Janus, inspirado en el Dios romano de las dos caras, presenta un asiento central vuelto hacia atrás y rodeado por una mica de plástico, lo que otorgaría un mayor distanciamiento social y mayor espacio intermedio. Mientras los pasajeros sentados en los asientos laterales, el pasillo y el fuselaje, continúan posicionados en la dirección del vuelo como de costumbre, el pasajero sentado en el centro estaría mirando hacia atrás.

“Cada lugar del asiento Janus está rodeado por un alto escudo que impide la propagación del aliento a los ocupantes de asientos adyacentes”, explicó la compañía.

La otra opción que propone Aviointeriors es una solución de nivel kit que se puede instalar en los asientos existentes para hacer que la proximidad sea más segura entre los pasajeros que comparten la misma fila de asientos.

Glassafe está hecho de un material transparente para que toda la cabina sea armoniosa y estéticamente liviana, pero cumpliría perfectamente el objetivo de crear un espacio aislado alrededor del pasajero para evitar o minimizar los contactos e interacciones a través del aire.