Muchos países se encuentran en una nueva etapa de la pandemia de COVID-19 donde la reactivación de la economía va en paralelo a la recuperación sanitaria. Una reactivación muy necesaria para la industria turística que se encuentra a medio camino entre la esperanza por volver a ver cómo se llenan hoteles, aviones, barcos o restaurantes y la cautela por cuidar al máximo las medidas de seguridad para que los viajeros disfruten de su siguiente experiencia turística con todas las garantías.

Una evolución que supone un nuevo cambio de enfoque en los mensajes que las marcas turísticas hacen llegar a los viajeros confinados. Según un estudio realizado por la consultora Inturea, las marcas turísticas están empezando a poner en marcha su estrategia comercial para atraer el viajero de proximidad.

El viajero ya está preparado para planificar su próximo viaje

El contenido del informe señala que las marcas hoteleras y los destinos turísticos están empezando a trabajar en su posicionamiento y oferta adaptada para garantizar la seguridad y la calidad de la experiencia de viaje en todo momento.

Según el estudio todos los agentes deben empezar a trabajar su nuevo posicionamiento tanto a nivel local como nacional para captar la atención de ese viajero de proximidad.

Un nuevo modelo de viaje: el de proximidad

Otra de las conclusiones que revela este estudio en cuanto al estado actual del enfoque de los mensajes de las marcas en esta nueva etapa es la necesidad de aportar valor en torno a la experiencia del viaje de proximidad. Antes de la pandemia hacer un “buen viaje” implicaba un gran desplazamiento. Y en estas nuevas circunstancias en las que la seguridad es la prioridad, se rompe ese concepto.

Con este nuevo panorama, las marcas turísticas deben enfocar parte de su mensaje comercial en torno al valor que aporta su experiencia para muchos viajeros que, en otras circunstancias, no hubieran elegido su destino.

Cumplir las expectativas de las vacaciones de nuestra vida

Tal y como comenta el estudio publicado por Inturea: “el siguiente viaje que vayamos a organizar se convertirá en el viaje de nuestras vidas, porque, tras una crisis como esta, no olvidaremos las primeras vacaciones después del confinamiento”. Una realidad que refleja la gran revolución que estamos viviendo como sociedad y que va a convertir cualquier cosa que hagamos durante la segunda mitad de 2020 en todo un acontecimiento vital.

Así, la industria de los viajes, tal y como desvela este informe, está viviendo un punto de inflexión que obliga a todos los agentes a replantearse el tipo de oferta y servicios a ofrecer durante este 2020 y, en consecuencia, su estrategia de marketing y comunicación.