El aeropuerto “Ted Stevens” (ANC/PANC) de la ciudad de Anchorage, con excelente ubicación estratégica y geográfica en el estado de Alaska en los Estados Unidos, se convirtió temporalmente, en el aeropuerto con más operaciones del mundo, confirmando la magnitud de los cambios en el ecosistema de la aviación comercial y la importancia económica del carguero, en particular en tiempos de crisis.

Enormes aviones como el Boeing 747F, 777-F y Antonov 124, así como el gigantesco Antonov An225, se posan en sus pistas en escalas técnicas correspondientes a vuelos transpacíficos o transpolares desde el origen de la carga, generalmente China, hacia sus destinos, principalmente en la región norte del continente americano.

Estos vuelos, generalmente corresponden a verdaderas misiones de esperanza para algunos países y seguramente irán disminuyendo con el correr del tiempo para dar nuevamente lugar a que terminales como la de Atlanta, Chicago, Hong Kong, Los Ángeles, París o Pekín, recuperen sus tráficos de pasajeros. Pero lo que quedará imborrable seguramente será la importancia del “Ted Stevens” y el transporte de carga en la atención de esta emergencia mundial.