“El gran estímulo de los gobiernos combinado con inyecciones de liquidez por parte de los bancos centrales impulsará la recuperación económica una vez que la pandemia esté bajo control. Pero reconstruir la confianza de los pasajeros llevará más tiempo. Incluso entonces, es probable que los viajeros individuales y corporativos administren cuidadosamente los gastos de viaje y se queden más cerca de casa ", expresó Alexandre de Juniac, Director General y CEO de IATA, agregando que eventuales medidas de cuarentena a la llegada perjudicarían aún más la confianza en los viajes en avión.


La apertura gradual y lenta de los mercados internacionales limitaría la recuperación de los viajes aéreos, a pesar de que la mayoría de los pronósticos apuntan hacia un fuerte repunte económico a fines de este año y durante el 2021. La recuperación tendría como punto de partida los viajes nacionales para luego, a medida que las fronteras se vayan abriendo habrá un mayor crecimientos en los vuelos de larga distancia.

Para el 2021, la IATA espera que la demanda mundial de pasajeros sea un 24% inferior a los niveles de 2019. Además no espera que se superen los niveles del 2019 hasta el año 2023.

La IATA insta además a los gobiernos a encontrar alternativas a las medidas de cuarentena de llegada como parte de las restricciones de viaje posteriores a la pandemia. Una encuesta realizada en abril por la IATA mostró que el 69% de los viajeros no consideraría viajar si involucrara un período de cuarentena de 14 días en el país de destino.

“Incluso en las mejores circunstancias, esta crisis costará muchos empleos y privará a la economía de años de crecimiento estimulado por la aviación. Para proteger la capacidad de la aviación de ser un catalizador para la recuperación económica, no debemos empeorar ese pronóstico haciendo que el viaje sea impracticable con medidas de cuarentena. Necesitamos una solución para un viaje seguro que aborde dos desafíos: dar confianza a los pasajeros para viajar de manera segura y sin molestias indebidas, además de brindar a los gobiernos la confianza de que están protegidos contra la importación del virus. Nuestra propuesta es una combinación de medidas temporales que no sean de cuarentena hasta que tengamos una vacuna, pasaportes de inmunidad o pruebas COVID-19 casi instantáneas disponibles a escala”, señaló de Juniac.