Conversamos con Ricardo Fustagno Viola, presidente de la Cámara paraguaya de Transporte Internacional Terrestre (CAPATIT), quien nos habla de la situación actual del sector de transporte terrestre en nuestro país ante la crisis.

¿Pueden evaluar los daños causados al sector de transporte terrestre por el COVID19?  

Teniendo en cuenta el mismo periodo de marzo a mayo 2019 con marzo/mayo 2020 hoy la facturación es 0 por el cierre de fronteras y si podemos cuantificar estaríamos afirmando la pérdida en este tiempo de unos 200.000 pasajeros que representan una facturación de US$ 10.000.000.

Si queremos extender esta misma proyección pero con un periodo más largo y con la posibilidad de una apertura de frontera hipotética para el mes de setiembre estaríamos hablamos de una perdida en ese periodo de 370.000 pasajeros que representan unos US$ 20.000.000 de facturación. Estas cifras corresponden a todas las salidas internacionales (15 empresas que poseen frecuencias al exterior) a diferentes localidades y capitales del Mercosur. Buenos Aires, Montevideo, Sao Paulo, Corrientes, Florianópolis, Foz de Iguazú, Santa Cruz de la Sierra, Córdoba, Rosario entre otras.

¿Cuáles son las consecuencias inmediatas y a largo plazo de estos daños? Para el transporte aéreo, la pandemia está significando, por sus graves efectos, la implementación de medidas extremas. ¿Ocurre lo mismo en el transporte terrestre?  

Si, así mismo. Los daños económicos que esa situación provoca son grandiosos y ponen en riesgo la continuidad de algunas empresas y la situación laboral de muchos empleados del sector. Varias empresas recurrieron a la suspensión temporal de sus trabajadores a través del Ministerio de Trabajo para obtener el pago establecido por IPS. También registramos el caso de algunas empresas que anticipando el escaso movimiento previsto al reinicio de operaciones tuvieron que despedir a muchos funcionarios por dicha situación

¿En cuánto tiempo estiman podrán recuperar los niveles de actividad y facturación que registraban antes de la pandemia? 

Es muy difícil dar un pronóstico ante esta incertidumbre porque hay muchos factores que juegan y que no sabemos cómo se van a presentar. Por ejemplo, la apertura de fronteras, inicios de actividades industriales, comerciales y de servicios a corto plazo.

¿Cómo será el transporte terrestre a partir de ahora? ¿Se implementarán medidas especiales de higiene y seguridad?

Con respecto a protocolos de limpieza, además de los emanados por la DINATRAN estamos intensificando nuestras medidas internas de limpieza para proteger la salud de nuestros pasajeros (desinfección de las unidades, limpieza de cabeceras, almohadas y frazadas, disminución de paradas en ruta, entre otros.). 

Es importante destacar también que algunas empresas adoptaron la reducción temporal de asientos de acuerdo a las fases que otorgue el ministerio de salud con respecto a distanciamiento.

Entre otra medidas que suponemos nuestras empresas adoptarán podemos mencionar la reducción de todos los costos internos de las mismas; la suspensión del servicio de catering en los buses; la optimización de los recursos humanos en los diferentes departamentos (taller, trafico, comercial, administración, conducción, etc.). También podemos hablar de una racionalización entre las empresas para optimizar un mejor porcentaje de ocupación de cada bus demás de negociar descuentos en las Terminales (dársenas y tasas de embarque) y también en los peajes de las distintas rutas. También sería muy importante obtener créditos flexibles a corto y mediano plazo con baja tasa de interés. 

¿Cómo imaginas al transporte terrestre a futuro? 

El transporte a futuro se hará en base a una ingeniería total inclusive con los modelos de los buses, medidas preventivas de seguridad, una racionalización de servicios a nivel global. horarios, destinos, servicios. Transformación y adaptación a los nuevos hábitos de consumo de los clientes haciendo hincapié especialmente en la tecnología como herramienta fundamental para esta transformación.  

¿Podría ser el transporte terrestre una buena alternativa para la reactivación de la actividad turística? 

Totalmente, en primera etapa una reactivación del turismo interno, ciudades y atracciones turísticas rurales dentro del territorio nacional. Y luego, en una segunda etapa a mediano o largo plazo la activación del turismo terrestre a destinos ya tradicionales del exterior para disfrutar de playas, hacer compras, etc.