Entre los principios se encuentran:

1.- La seguridad siempre será la máxima prioridad de la aviación: Las aerolíneas se comprometen a trabajar con sus socios de gobiernos, instituciones y de toda la industria en general para: Implementar medidas de bioseguridad y asegurar que la aviación no es una fuente importante para la expansión de enfermedades contagiosas, como el COVID-19.

2.- La aviación responderá de forma flexible adaptándose al desarrollo de la crisis y al avance de la ciencia

3.- La aviación será siempre un motor de recuperación económica: Las aerolíneas se comprometen a trabajar con sus socios de gobiernos, instituciones y de toda la industria en general

4.- La aviación cumplirá sus objetivos medioambientales

5.- La aviación aplicará los estándares globales, armonizados, y reconocidos mutuamente por los gobiernos

“La reanudación del transporte aéreo es importante. Incluso si la pandemia continúa, las bases para el reinicio de la industria están siendo fruto de una colaboración estrecha de la industria del transporte aéreo con la OACI, la OMS, los gobiernos y otros socios. Pero aún queda mucho trabajo por hacer. Mediante estos principios, los líderes de las aerolíneas del mundo se comprometen a conducir de forma segura, responsable y sostenible el reinicio de un sector que es vital para el desarrollo económico global. Volar es nuestro negocio. Y es la libertad de cada uno de nosotros”, expresó Alexandre de Juniac, director general y CEO de IATA.