“La respuesta necesaria para contener esta emergencia sanitaria ha creado una crisis económica. Si bien entendemos completamente las decisiones tomadas para combatir el virus, consideramos que los gobiernos deben mitigar también los efectos de estas medidas. No estamos pidiendo un rescate financiero. Necesitamos ayuda para superar esta crisis porque el quiebre del sector aeronáutico pone en riesgo la conectividad de los países, los empleos de toda la industria y de su extensa cadena de valor y dificulta la recuperación socioeconómica de la región”, afirmó Peter Cerdá, Vicepresidente Regional de IATA para las Américas.

En los últimos días la IATA actualizó su informe sobre el impacto de la crisis de COVID-19. Los ingresos por pasajes aéreos caerán USD 314 mil millones en 2020, una caída del 55% con respecto al año 2019. Se espera que la demanda anual de pasajeros, tanto internacional como doméstica, caiga un 48% con respecto al 2019.

RegiónDemanda anual de pasajeros (% 2020 vs 2019)Ingresos por pasajeros (USD Mil millones 2020 vs 2019)
Asia - Pacífico-50%-113
Norte América-36%-64
Europa-55%-89
Medio Oriente-51%-24
Africa-51%-6
América Latina-49%-18
Industria-48%-314

Para las aerolíneas con sede en América Latina esto se traduce en una caída en los ingresos por pasajeros de USD 18 mil millones en 2020. A raíz de esto, la IATA solicita a los Gobiernos que consideren las siguientes medidas de alivio:

  • Apoyo financiero directo a transportistas de pasajeros y carga aérea para compensar la caída de ingresos y la falta de liquidez por restricciones de viajes
  • Préstamos, garantías de préstamos y respaldo al mercado de bonos corporativos por los Gobiernos y bancos centrales.
  • Alivio fiscal, reembolso de los impuestos sobre la nómina salarial pagada hasta la fecha y/o la ampliación de los plazos de pagos durante 2020, junto con la exención temporal de las tasas de los billetes aéreos y de otros gravámenes aplicados.

Estas medidas coinciden con las que la Junta de Representantes de Líneas Aéreas Internacionales en Paraguay (Jurcaip) solicitó a la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil (Dinac).

El tráfico de pasajeros se ha detenido y las fuentes de ingreso se han agotado. Ningún recorte de costos salvará a las aerolíneas de una crisis de liquidez que es inminente y será severa, con efectos negativos en las economías y el empleo de los países. Los Gobiernos deberán actuar rápido”, dijo Cerdá.

IATA también solicita un enfoque coordinado entre los gobiernos para mantener el flujo de carga aérea. Los retrasos en la aprobación de los permisos, las medidas de cuarentena para la tripulación y la falta de apoyo en tierra obstaculizan el movimiento de vuelos de carga que transportan suministros médicos vitales y otras necesidades.

“La suspensión de los vuelos de pasajeros ha provocado la perdida de la capacidad de carga disponible. Esto es especialmente crítico en América Latina y El Caribe, donde en muchos casos no existen medios de transporte alternativos. Las aerolíneas están proporcionando tanta capacidad como pueden, pero los gobiernos deben intensificar y garantizar que las líneas de suministro vitales permanezcan abiertas y eficientes y que exista una infraestructura adecuada y soporte disponible tanto en el aire y como en tierra”, sostuvo Peter Cerdá.

IATA también realizó un llamado a los gobiernos para que cooperen con la industria en la organización de los vuelos de repatriación. A medida que se cerraron las fronteras y se suspendieron los vuelos, muchas personas quedaron varadas fuera de país de origen o residencia. Las aerolíneas han realizado más de 2.500 vuelos de repatriación hacia y desde la región, ayudando así a unos 400 mil ciudadanos varados. Si bien las solicitudes de tales vuelos han disminuido, todavía existe la necesidad ocasional de éstos.